Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.
Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.
De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo y al vengativo.
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?
Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
<Al músico principal. Salmo de David.> ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
<Al músico principal. Salmo de David.> Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien.
<Salmo de David.> Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?
Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
<Al músico principal. Salmo de David.> Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
<Al músico principal; sobre Ajelet-sahar. Salmo de David.> Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
<Salmo de David.> Jehová es mi pastor; nada me faltará.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
<Salmo de David.> De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.
Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.
<Salmo de David.> Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría.
<Salmo de David. Masquil.> Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
°Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino.
Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.
<Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré.> Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre.
<Al músico principal; de los hijos de Coré. Salmo sobre Alamot.> Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
<Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.> Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo.
<Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.> Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?
<Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David, cuando huyó de delante de Saúl a la cueva.> Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé Hasta que pasen los quebrantos.
<Al músico principal; a Jedutún. Salmo de David.> En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación.
<Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá.> Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,
Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.
Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
<Al músico principal; sobre Gitit. Salmo para los hijos de Coré.> °Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.
Escucharé lo que hablará Jehová Dios; Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, Para que no se vuelvan a la locura.
<Masquil de Etán ezraíta.> Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.
<Oración de Moisés, varón de Dios.> Señor, tú nos has sido refugio De generación en generación.
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.
<Salmo. Cántico para el día de reposo.> Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;
Jehová reina; se vistió de magnificencia; Jehová se vistió, se ciñó de poder. Afirmó también el mundo, y no se moverá.
Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.
Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra.
<Salmo.> Cantad a Jehová cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
<Salmo de alabanza.> Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
<Salmo de David.> Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
°Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; La tierra está llena de tus beneficios.
Aleluya. Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
<Salmo de David.> Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.
No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.
¿Qué pagaré a Jehová Por todos sus beneficios para conmigo?
Alabad a Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle.
Jehová está conmigo; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo.
¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.
<Cántico gradual.> Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma.
<Cántico gradual; de David.> Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
<Cántico gradual.> De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
<Cántico gradual; de David.> °Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!
Alabad a Jehová, porque él es bueno, Porque para siempre es su misericordia.
Junto a los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sion.
<Al músico principal. Salmo de David.> Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.
Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.
<Salmo de alabanza; de David.> Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.
Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.
Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito.
<Aleluya.> Alabad a Jehová desde los cielos; Alabadle en las alturas.
Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.
Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.
Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.
Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.
Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí;
Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, Ni dar a Dios su rescate
Edificó su santuario a manera de eminencia, Como la tierra que cimentó para siempre.
Delante de Jehová que vino; Porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con su verdad.
Estimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.
Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas.
Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.
Para siempre le conservaré mi misericordia, Y mi pacto será firme con él.
Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.
Éste es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.
Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.
Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sion, de generación en generación. Aleluya.
Alabadle por sus proezas; Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.