El capítulo 27 del Evangelio según Mateo nos sumerge en uno de los momentos más conmovedores de la historia cristiana: la crucifixión de Jesús. ¿Cómo afronta la muerte el Hijo de Dios? Esta trágica historia nos revela el remordimiento de Judas, el injusto juicio ante Pilato, la liberación de Barrabás, así como la cruel burla de los soldados romanos. También describe la crucifixión de Jesús y los acontecimientos sobrenaturales que la acompañaron, dando testimonio del profundo impacto de su muerte. El capítulo concluye con el entierro de Jesús y la vigilancia vigilante de su tumba, ilustrando así el sacrificio supremo de Cristo por la humanidad.
Te invitamos a meditar sobre cinco pasajes bíblicos que enriquecen nuestra comprensión de este capítulo central del Evangelio.
"¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? ¿Por qué estás tan lejos de salvarme, tan lejos de las palabras de mis gemidos?" - Jesús cita este salmo en la cruz, tal como está registrado en Mateo 27:46, expresando su profundo sentimiento de abandono.
"Ofrecí mi espalda a los que me hacían daño, mi rostro a los que me arrancaban la barba; no escondí mi rostro de las burlas y de los esputos." - Esta profecía se cumple en el maltrato que sufrió Jesús, tal como se describe en Mateo 27:26-30.
“En aquel día”, declara el Señor Soberano, “haré que el sol se ponga al mediodía, y a plena luz del día cubriré la tierra de tinieblas”. - Esta profecía se cumple cuando la oscuridad cubra la tierra en la crucifixión, como se registra en Mateo 27:45.
"Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los habitantes de Jerusalén, espíritu de gracia y de súplica. Mirarán a mí, a quien traspasaron, y harán duelo por él como quien llora la pérdida de su único hijo, y llorarán amargamente como quien llora la pérdida de su primogénito." - Esta profecía se cumple en la crucifixión de Jesús, descrita en Mateo 27:35.
"Me pusieron hiel en la comida y para calmar mi sed me dieron vinagre." - Este salmo se hace realidad cuando Jesús recibe vino mezclado con hiel, como lo relata Mateo 27:34.
Al meditar en estos pasajes, se nos invita a reflexionar sobre la profundidad del sacrificio de Jesús y el significado de su muerte para nuestra salvación. Que esta contemplación nos acerque a nuestra fe y a nuestro compromiso con Cristo.